"Niño que llora" - Tucumán Paranomal - La Conexión 2019
“Niño que llora”

“Niño que llora”

La historia que hay detrás del cuadro del «Niño que Llora»
Leyenda Urbana

Durante muchos años la historia de este cuadro ha estado ligada a desastres y tragedias. Todo se remonta a 1911, cuando nació su creador Bruno Amadio, un artista italiano de Venecia y que fue conocido posteriormente por su seudónimo de Giovanni Bragolin.
Durante su juventud se enroló en el Ejército italiano para la Segunda Guerra Mundial. Durante esta experiencia vio el sufrimiento de los niños de diversas aldeas y ciudades a causa del conflicto. Esto sería la inspiración para crear la serie de pinturas llamadas «Los Niños Llorones».
Bragolin pronto se ganó el apodo de pintor maldito. Se decía que, frustrado por su nula fama como artista, el pintor habría hecho un pacto con el demonio para que sus pinturas alcanzaran celebridad, cosa que indudablemente ocurrió.
Durante la década de los 80, comenzaron a suceder las tragedias ligadas a estas pinturas. Las primeras fueron informadas en el Reino Unido y publicadas en el diario The Sun.
El 4 de septiembre de 1985, The Sun informaba que un bombero de Yorkshire afirmaba en las casas donde estaba alguno de estas pinturas de los Niños Llorones, las copias eran encontradas intactas, mientras que todo alrededor estaba incendiado. Él mismo bombero afirmó que ninguno tenía permitido poseer una copia del cuadro en su casa.
Durante los meses siguientes, varios periódicos publicaron artículos sobre incendios de casas cuyos propietarios habían tenido el cuadro.
Hacia finales de noviembre, la creencia en la maldición de la pintura estaba tan extendida, que el mismo «The Sun» organizó quemas masivas de los cuadros enviados por sus lectores.
En la serie de 27 pinturas, hay una que es la que en más hogares se encontraba. Se trata de la conocida imagen de «El niño que llora».
Se dice que este era el retrato de un niño que vivía en un orfanato. Bragolin habría regalado el cuadro a la misma institución pero, al poco tiempo, habría ocurrido un voraz incendio en el lugar que acabó con la vida de todos los menores.
Lo cierto es que cuando esta pintura en particular se comenzó a comercializar en diferentes países, las historias comenzaron a surgir. Ya no solo se trataba de incendios, también de que el cuadro trae mala suerte, que aparecían gusanos detrás de el y que si uno lo gira en 90 grados, parecía que un pez se comía la cabeza del niño.
La historia se ha extendido por diferentes lugares. Ahora solo queda en quien lo ve reconocer si esta pintura trae mala suerte o no.